21.5.16
17.5.16
Cosas de madre
Casi 11 meses. Me centro en sus logros, en sus avances, en todas esas cosas que hacen que mi casa esté patas arriba y mis ojeras llegando abajo abajo... más abajo de lo que imaginas.
Se despierta y ríe, antes de dormir sonríe, mama y ríe... mientras duerme, también ríe. Es un placer observarla, vivirla.
Cuando quiere algo, va a por ello, sin más. Cuando no lo quiere, no lo coge, sin más.
Que le duele, llora. Que le da placer, lo hace, lo toma... lo toca.
Siente curiosidad, mira, huele, ...
Que echa de menos a alguien, pues va en su búsqueda y a falta de recursos para llegar a su destino, se conforma con un objeto de la persona a la que quiere ver, papá... siempre es papá en realidad.
Que no se puede tocar, no pasa nada, ella se acerca, observa, pide permiso con su mirada, lo toca e inmediatamente dice con su gracia "ya ta... ya ta".
Ñam, ñam.... y mamá le acerca su comida cuando ella no llega a cogerla por sí misma.
Ahh, ahhh, ahh mientras menea a una muñeca quiere decir que le duerma.
Dulce, risueña, sociable, exploradora, atrevida, curiosa, tierna....así es mi Daniela.
Y tantas otras cosas. Es alucinante el desarrollo humano, nunca fui consciente de la importancia de la maternidad, jamás se me ocurrió pensar sobre los detalles de la crianza tal como lo hago ahora. Quizás en algunos momentos me vuelvo obsesa, quiero que todo sea perfecto, al rato me recuerdo a mí misma que la perfección no es más que el dejar hacer, la libertad de la individualidad, que lo perfecto es la imprefección. En fin, que la veo día a día, casi no me separo de ella desde que nació y aún me cuesta creer que esa pequeña sea tan capaz. Sus movimientos, su mirada, sus palabras no pronunciadas pero si comunicadas, su capacidad para hacer sonreír a la gente, para atraer la atención, para lograr lo que pretende. Su osadía. El amor que desprende, la ternura que despierta en mí, y la admiración porque es digna de admirar. Su belleza inocente y pura.
Mi pequeña Daniela.
Se despierta y ríe, antes de dormir sonríe, mama y ríe... mientras duerme, también ríe. Es un placer observarla, vivirla.
Cuando quiere algo, va a por ello, sin más. Cuando no lo quiere, no lo coge, sin más.
Que le duele, llora. Que le da placer, lo hace, lo toma... lo toca.
Siente curiosidad, mira, huele, ...
Que echa de menos a alguien, pues va en su búsqueda y a falta de recursos para llegar a su destino, se conforma con un objeto de la persona a la que quiere ver, papá... siempre es papá en realidad.
Que no se puede tocar, no pasa nada, ella se acerca, observa, pide permiso con su mirada, lo toca e inmediatamente dice con su gracia "ya ta... ya ta".
Ñam, ñam.... y mamá le acerca su comida cuando ella no llega a cogerla por sí misma.
Ahh, ahhh, ahh mientras menea a una muñeca quiere decir que le duerma.
Dulce, risueña, sociable, exploradora, atrevida, curiosa, tierna....así es mi Daniela.
Y tantas otras cosas. Es alucinante el desarrollo humano, nunca fui consciente de la importancia de la maternidad, jamás se me ocurrió pensar sobre los detalles de la crianza tal como lo hago ahora. Quizás en algunos momentos me vuelvo obsesa, quiero que todo sea perfecto, al rato me recuerdo a mí misma que la perfección no es más que el dejar hacer, la libertad de la individualidad, que lo perfecto es la imprefección. En fin, que la veo día a día, casi no me separo de ella desde que nació y aún me cuesta creer que esa pequeña sea tan capaz. Sus movimientos, su mirada, sus palabras no pronunciadas pero si comunicadas, su capacidad para hacer sonreír a la gente, para atraer la atención, para lograr lo que pretende. Su osadía. El amor que desprende, la ternura que despierta en mí, y la admiración porque es digna de admirar. Su belleza inocente y pura.
Mi pequeña Daniela.
10.5.16
Dice...
Escribe escribe...que me gusta leerte,
escribe... que me gustaría seguir aprendiendo de ti en la distancia,
escribe que verás como te sientes mejor,
escribe que sentiré tu compañía tras la pantalla,
escribe por favor, escribe porque leyéndote me libero y escucharte no puedo.
Escribe por favor porque tus palabras son las mías,
tu grito es mi grito,
tu dolor mi dolor,
tu ausencia mi presencia.
Escribe porque a través de ti me encuentro,
con tus palabras me siento.
Escribe porque yo callo y me ahogo si no te leo.
escribe... que me gustaría seguir aprendiendo de ti en la distancia,
escribe que verás como te sientes mejor,
escribe que sentiré tu compañía tras la pantalla,
escribe por favor, escribe porque leyéndote me libero y escucharte no puedo.
Escribe por favor porque tus palabras son las mías,
tu grito es mi grito,
tu dolor mi dolor,
tu ausencia mi presencia.
Escribe porque a través de ti me encuentro,
con tus palabras me siento.
Escribe porque yo callo y me ahogo si no te leo.
23.2.16
Pasito a pasito
Una cuestión personal, social y política.
La maternidad trasciende los muros del hogar, sitúa a la madre en una encrucijada entre lo personal y lo laboral.
¿Lactancia exclusiva durante los primeros seis meses y alimentación complementaria hasta el año?, sí, para aquellas familias que se lo pueden permitir cómodamente en lo que a lo económico se refiere o, para aquellas más aventureras y arriesgadas que aprietan el cinturón hasta límites insospechados y tiran y tiran de los apoyos (si los hay) para poder llegar a fin de mes sin perder demasiado peso.
¿Madres entregadas, felices y relajadas para criar niñas y niños sanos?, sí, el ideal. ¿Padres conscientes que dan soporte a la lactancia y surfean el maremoto hormonal de sus compañeras a la par?... ¡¡¡¿cómo?, si están todo el día fuera de casa trabajando!!!
Los libros, los cursos e ideales forjados son maravillosos, pero la praxis nos muestra una realidad agotadora, dura y frustrante las más de las veces. Y qué decir de que no me considero una madre o una profesional frustrada, ¡no, por fortuna me siento bastante satisfecha con mis elecciones!, pero si es cierto que esta sociedad enfocada aún a la competitividad, al tener tener tener para ser, etc... es frustrante. Prima el desapego, el materialismo y las prisas. ¡Cómo pretenden que nuestros bebés crezcan felices en un lugar en el que se tiene prisa para vestirles, prisa para salir de paseo porque se acaba la hora de descanso, prisa para que se duerma para poder hacer.... prisas prisas prisas!
Tienen una molestia... dale apiretal
Está inquieta... dale apiretal
No te deja un minuto para tí... ponle la tele
Compatibilizar la vida personal con la laboral incluso sin ser padre o madre en ocasiones es complejo, pues nuestros intereses personales pueden ser incompatibles con ciertos trabajos, pero cuando tratamos ya el tema de la maternidad y la paternidad, la situación se muestra aún mucho más complicada. La balanza se desestabiliza, comienzan los malabares y las contorsiones para llegar a ese preciado equilibrio en el que la triada, mamá-bebé-papá llegan al final del día felices y sanos, con ganas de compartir los sueños en un mismo lecho, sin reproches por las ausencias.
...Continuará
23.11.15
5º mes
Pasó la tormenta. Un vaivén de emociones constantes, contradicciones, confusión.... un emerger constante de situaciones pasadas, reacciones antes olvidadas que toman el momento presente cual si fuera "aquel día que hice ..., aquel momento en el que me negué, ese instante en el que dañé.." De pronto la vida ante los ojos, lo disfrutado, lo dejado de lado, lo anotado para después.
Nadie pudo explicarme de qué se trataba esto hasta que coincidí con otras como yo. Mujeres que parieron días antes o días después, el resto de madres, por eso de la intensidad de los momentos, olvidaron el proceso y ya, aunque hacen un esfuerzo, no recuerdan. Incluso a mí se me ha olvidado parte de lo vivido a su llegada, ¡es tan intenso!, la memoria falla porque ahora, estamos a otra cosa, no interesa recordar, sino estar presente, ¡Vivir!.
Cuando me salí del aquí y del ahora creí romperme en pedazos, quizás fue así, sí, lo fue, me rompí al completo por forzarme a seguir un ritmo ajeno a mi persona, por querer involucrar a mi bebé en mis estudios, por acelerarme para cumplir horarios y "deberes".
Me paré, lloré y lloré por no respetarme y me di las gracias por permitirme parar y sentirme. Encontré la respuesta "Aquí y Ahora", mi hija y yo y nada ni nadie más marca el ritmo de mi vida. Y así es que me quité kilos de mi espalda. Ahora camino más recta, más ligera y menos dolorida. Aún hay cicatrices que permanecen sin curar, lo siento, seguiré atenta, observándome y sintiéndome, permitiéndome ser sin más pretensión que ViVIr.
La maternidad abre puertas que la razón no alcanza a comprender.
![]() |
| Fuente: ojana.wordpress.com |
21.9.15
Palabras
Me miro al espejo para recordarme, para reencontrarme, pues ando perdida.
Pasa el tiempo y las imágenes se vuelven más borrosas en mi mente,
de nuevo recurro al espejo, a las fotos, a la memoria escrita; para decirme,
para gritarme "estás, estás, solo tienes que mirarte, sólo tienes que querer verte",
me hablo como si fuera otra persona, me dirijo a mí misma desde otra posición, fuera de mí.
Me sorprendo hablándole a ella sobre mí tal si le hablara de otro ser,
me encuentro, me reencuentro y me vuelvo a perder.
Así es, así describen los libros el puerperio, así cuentan quienes se atreven a nombrarlo, así es el desdoble, la confusión, la pérdida de identidad, el dolor por lo que se deja y el miedo y las resistencias a lo que es. Porque ya no se es lo que se era, y tampoco se sabe lo que hay pues es un pasaje, una prueba, nada definitivo... pero pronto llegará, habrá claridad, se definirán los contornos y veré, veremos a ese nuevo ser que nace aún más tarde de lo que nace a quien se ha parido.
Es tanto el dolor por el desencuentro con el otro, es tal el desgarro por las ilusiones rotas, es tan grande la presión social por ser aquella que no se es... o se es fuerte o te comen, te lapidan con palabras atrevidas e ignorantes, te intentan humillar desprestigiando lo que haces, lo que dices, lo que crees.. porque resulta que todos saben menos quien lo vive, "o eso dicen".
Pasa el tiempo y me voy reencontrando en el silencio de las madrugadas, cuando todos duermen. Pasa el tiempo y me voy atreviendo a mirarme y reencontrarme con ese yo desnudo ante el espejo. Miro las huellas del pasado y hago por aceptarlas sin más, despidiéndome de lo que fue para recibir a pleno corazón lo que es.
Pasa el tiempo y las imágenes se vuelven más borrosas en mi mente,
de nuevo recurro al espejo, a las fotos, a la memoria escrita; para decirme,
para gritarme "estás, estás, solo tienes que mirarte, sólo tienes que querer verte",
me hablo como si fuera otra persona, me dirijo a mí misma desde otra posición, fuera de mí.
Me sorprendo hablándole a ella sobre mí tal si le hablara de otro ser,
me encuentro, me reencuentro y me vuelvo a perder.
Así es, así describen los libros el puerperio, así cuentan quienes se atreven a nombrarlo, así es el desdoble, la confusión, la pérdida de identidad, el dolor por lo que se deja y el miedo y las resistencias a lo que es. Porque ya no se es lo que se era, y tampoco se sabe lo que hay pues es un pasaje, una prueba, nada definitivo... pero pronto llegará, habrá claridad, se definirán los contornos y veré, veremos a ese nuevo ser que nace aún más tarde de lo que nace a quien se ha parido.
Es tanto el dolor por el desencuentro con el otro, es tal el desgarro por las ilusiones rotas, es tan grande la presión social por ser aquella que no se es... o se es fuerte o te comen, te lapidan con palabras atrevidas e ignorantes, te intentan humillar desprestigiando lo que haces, lo que dices, lo que crees.. porque resulta que todos saben menos quien lo vive, "o eso dicen".
Pasa el tiempo y me voy reencontrando en el silencio de las madrugadas, cuando todos duermen. Pasa el tiempo y me voy atreviendo a mirarme y reencontrarme con ese yo desnudo ante el espejo. Miro las huellas del pasado y hago por aceptarlas sin más, despidiéndome de lo que fue para recibir a pleno corazón lo que es.
T.A.A
(Septiembre 2015)
10.9.15
Yeoguije
A mi niña interna, a Yeoguije, quien hizo de espejo y me recordó lo que es el amor sano y puro.
La niña del Desierto, "mi niña", la de la tez morena y ojos grandes, la de mirada profunda, la traviesa, la de sonrisa alegre con fondo triste, mi niña. Yeoguije.
Creo que nunca escribí bien tu nombre, pero gracias a que lo hice hoy, seis años después de nuestro encuentro puedo por fin recordar su pronunciación. Me fui del desierto sintiendo profundamente mi partida, quería estar a tu lado; tu cariño, tu compañía me marcaron profundamente. Tu inocencia, tu dulzura y la dureza del lugar marcaron en mí un antes y un después. Fueron muchas las personas a las que conocí, infinidad de experiencias, de momentos intensos...pero lo me dejó una huella profunda fue esa mirada de niña entristecida, encarcelada en la Hamada, sin posibilidad de partir. Mi niña, me dolió irme y no poder decirle a tu gran familia (Lamira, Ahmed y Said) "Vénganse conmigo", "vengan a visitarme cuando quieran".
Han pasado seis años, años para mí lleno de experiencias inolvidables, de momentos alegres y también tristes, de viajes a lugares hermosos, han pasado infinidad de personas ante mis ojos, pero nada ni nadie ha conseguido borrarte de mi recuerdo, me llegaste bien profundo, estás en mi corazón. Fuiste mi espejo pequeña, fuiste esa luz que me recordó que yo también se amar y que merezco amor, amor del de verdad, del sano, del inocente, amor del que se le tiene a una madre, a una hija, a una hermana. Despertaste en mí mi sed de amor, de dar, mi sed de compartir y disfrutar mi vida. Fueron tiempos duros los que pasé en el desierto descubriendo día a día el disparate humano. Ese viaje me marcó, nadie queda indiferente cuando viaja a Tindouf, quien pisa el desierto cambia, pues sí, y quien pisa Tindouf no deja de cambiar nunca si mantiene vivo el recuerdo.
Hoy tengo ante mí a otro ser hermoso, alguien que me recuerda la ternura de tus ojos, ella, mi pequeña ha de estarte agradecida porque tu presencia en mi vida hizo posible que yo re-conociera en mí ese deseo de maternar. Gracias hermosa por haber compartido conmigo tu sonrisa, Gracias por recibirme con tus brazos abiertos desde el primer instante y por demostrarme que da igual el tiempo porque cuando se encuentran dos almas no hay relojes que valgan. Fuiste una luz en la inmensidad oscura de la Hamada, fuiste una luz en la oscuridad de mi vida y hoy y siempre te estaré agradecida por ello.
Gracias a ti y a tu pequeña gran familia, porque para mí tu existencia sí que es muy valiosa, les aprecio y deseo con toda mi alma que un día, pronto, tu y tu pueblo respiren el aire del mar y naden en la inmensidad del Océano.
PAZ Y LIBERTAD PARA TODOS LOS PUEBLOS
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EDUSO 2025
Para aquellas personas que tengan interés, les falte tiempo o les sobre desmotivación para leerse ciertos temas, les dejo las grabaciones ...
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Dicen que la televisión primero y que luego internet han hecho sombra a la Radio... dicen que ya no tiene sentido encender ese viejo aparat...
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