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23.11.13

Experiencias femeninas: Comenzando a hablar

Hace muchos años comencé a escuchar historias de mujeres, experiencias de toda índole. De algún modo generaba la confianza necesaria en ellas para que, sin temor, abrieran sus corazones y expresaran sus alegrías y temores más profundos. Señoras de 17 años, adolescentes de 40, niñas de 60... 

Mujeres jóvenes y mayores, inteligentes; de ojos secos y también otras muchas de miradas luminosas; llenas de esperanza, también de temor. 

Me contaban de  la fuerza femenina, de la rabia, del rencor al hombre, del odio y de crueles deseos hacia ellos. Machismo/hembrismo, Matriarcado/patriarcado, conceptos que se repetían una y otra vez. Se abrían cada vez más y me llegaba, con el tiempo, "la historia, la raíz de tales sentimientos". Pocas lloraban, más bien escondían las lágrimas tras gestos de poder, de fortaleza, también de fingida indiferencia. Llegaban a compartir que les tocaron, les abrieron, las penetraron, que  mataron parte de sí en vida. 

Unas reconocían haberse enamorado de sus violadores; "Era pequeña, creía que estaba jugando, que aquel placer era algo normal, luego me di cuenta de que no..."; "Descubrí que me violaba cuando escuché una conversación de adultos"; "Sentía placer, creí que me amaba, que yo era su niña, su preferida"; "No me gustaba, pero tenía miedo, y cedí"; "Vi un documental sobre abuso sexual, él estaba en el salón a mi lado. Entendí entonces qué era lo que estaba pasando".

Padres, tíos, amigos de la familia, padrastros, personas de paso... 

Con los años esas experiencias se fueron tapando;  algunas lo negaron hasta el  punto de creer que fue producto de su imaginación; otras día a día se esforzaban en  alimentar su odio hacia el masculino; alguna decidió experimentar su sexualidad con mujeres, pues era tal el asco que le producía el sexo masculino, que no se atrevía ni tan siquiera a imaginarse tocada por la mano de ninguno; muchas se lanzaron a la aventura de la experimentación sexual  y escondidos los miedos tras litros de alcohol,  se dejaron llevar por el dominio de sus vaginas, y para demostrarse a sí mismas que nadie las dominaba, follaron hasta tal punto que se cansaron del sexo, que aborrecieron al hombre y acabaron simplemente, llorando escondidas su incapacidad de amar. Otras tantas despreciando su cuerpo y creyéndose nacidas para que otros disfrutaran de su ser, se entregaron gratuitamente a cualquiera que les ofrecía una mínima dosis de cariño. Almas frustradas, mujeres sombis atormentadas por la confusión y el apego al dolor.

Eran niñas, eran sanas, inocentes; por curiosidad, por miedo, por ignorancia e ingenuidad cayeron en la trampa del varón, del macho, del hombre insano. 

Para unas el trauma fue sentir el placer como algo maldito; para otras haberse creído amadas y descubrirse simplemente utilizadas. Para otras la violencia de tales actos; la negación de la ayuda; la ausencia de amor. 

Existen tantas historias como mujeres, cada una lo ha vivido de un modo distinto, cada cual sintió y actuó como supo y pudo. 

Desde los 3 hasta los 10 años; desde los 5 hasta los 8; a los 12; a los 18. Unas niñas y otras no tanto. Unas violentadas otras simplemente manipuladas, engañadas. 

Mujeres de 59 años que aún no saben amar; chicas de 24 que maltratan psicológicamente a sus compañeros sexuales porque les entienden  culpables. Algunas aún lloran lo que ocurrió hace 20 años; otras se burlan de sí mismas y dan pasos agigantados hacia la liberación del dolor; hay quienes se  niegan a creer en sí mismas y fingen amar con locura; también quienes viven sumidas en la culpa y la vergüenza.

Pero hay muchas, cientos, miles de mujeres, que se miran al espejo y dicen "Gracias vida por estas experiencias que me han enseñado a amarme, a valorarme y respetarme", "Gracias a mí misma por haber sido fuerte y valiente y haber derrotado el miedo y el odio", "Gracias , gracias a mí y a quienes están a mi lado por ayudarme a crecer y trascender el pasado".... "Gracias porque estoy viva y tengo el poder y la capacidad de crear mi presente a pesar del miedo y el dolor que aún siento"....



Las mujeres hemos aprendido a callar, a esconder, a negar. Ahora, (algunas desde hace mucho tiempo), hemos aprendido a hablar, a gritar lo que un día fue llanto ahogado, a clamar por nuestros derechos y a actuar desde el respeto y el amor hacia nosotras mismas. 

Ahora bien, hay una parte bien importante en este asunto. Por un lado están las que fueron víctimas, por otro están quienes han sido los prepetradores, los acosadores, abusadores, violadores. Y hay otra parte más que no hemos de olvidar, existe todo un grupo de personas que vivieron tales experiencias también como traumáticas, simplemente por el hecho de ser meras espectadoras (conscientes o inconscientes, pero espectadoras). 

Hay dolor en los corazones de quienes vivieron desde fuera la experiencia y no supieron qué hacer; hay dolor en el alma de quienes negaron la ayuda por miedo, por desconfianza, o simplemente porque quedaron paralizadas de horror y permitieron que ante sus ojos se llevaran a cabo  tales hechos. Ellas también sienten culpa, miedo, rabia...

Hay dolor en quienes entregaron su sexo a hombres enfermos que no querían más que descargar la rabia y la impotencia que sentían fruto de traumas pasados.

Durante mis conversaciones con mujeres de distintos países y procedencia social, se repetía una y otra vez las siguientes preguntas; ¿Qué hay en los corazones y las mentes de quienes se acercan con total libertad a menores y les hace partícipe de sus fantasías más macabras?, ¿quieren quizás sentirse con poder sobre quien de ningún modo puede defenderse ante tales actos?, ¿fueron ellos abusados en su infancia o traumados de algún modo que solo abusando se sienten calmados?. Muchas otras preguntas se han repetido, pero ahora simplemente no es momento para ellas. 

No tengo respuesta para estas preguntas tantas y tantas veces formuladas, no lo sé, y tampoco sé si verdaderamente quiero saberlo. 

Quiero creer, y en cierto sentido mi experiencia personal y profesional me lleva a ello, que el hombre que abusa, que viola, que maltrata,  es un ser dañado, un ser cuyo corazón se está pudriendo lentamente y que sufre sin saber cómo hacer para mejorar su vida. Para mí, son hombres que quisieron amar pero no fueron lo suficientemente valientes como para salirse de sus círculos carentes de amor, ambientes destructivos y  represivos, para encontrar más allá de lo conocido la medicina que podía sanarles. 

No les defiendo, ni justifico, solo digo, que ojalá esta sociedad fuera más sana, que ojalá se amase al ser humano desde el primer momento de su concepción y se le diera todo el amor y la atención que necesita cualquier ser viviente, para que en su proceso de desarrollo aprendiera cómo gestionarse y aprendiera a pedir ayuda cuando la necesite, y a generar amor en lugar de odio y resentimiento.

Ojalá que este mundo poco a poco sea un lugar más sano, que las personas que participamos en la creación de esta realidad nos abramos a reconocer que hay dolor, que hay sufrimiento, ira, rabia, odio, y también necesidad de dar y recibir amor. Ojalá reconozcamos pronto que solo amando cambiará el mundo. Una persona se ama más fácilmente cuando desde pequeña ha recibido amor, y solo podremos dar amor a las siguientes generaciones si cultivamos  ese amor en nosotras mismas. No es fácil, pero es posible.

No hablo de un amor ideal, de una flipada universal inalcanzable. Hablo de sentirnos a nostras mismas, hombres y mujeres, ¡¡¡Personas!!!!, de reconocer en nosotras dónde hay dolor, dónde hay carencias, dónde no hay nada. Comencemos a prestarnos atención y a curar nuestras heridas, pidiendo ayuda si es necesario, mirándonos al espejo si no lo fuera. 

Hablar en voz alta lo que nos perturba, lo que nos quita el sueño o nos impide sentir el placer de vivir, 
el placer de compartir sanamente nuestras vidas.

No mata el que ama, no viola el que se siente pleno y dichoso, no maltrata quien ama la vida. 

Es horroroso vivir en silencio el dolor de un corazón destrozado por el miedo. Pero el miedo se va una vez comenzamos a verbalizar nuestra experiencia. Quizás no quieras contarla a nadie, quizás simplemente un papel y un lápiz sean tus mejores amigas/os. Quizás simplemente hablarte a ti misma/o, reconocerte y permitirte llorar, gritar, o tan solo, hablar. 

Un cuarto oscuro, una suave melodía y una cálida cama pueden ser las herramientas tan necesarias para permitirnos hablar, sanar, soltar, y con ello crecer.

Agradezco profundamente todas esas historias de vida, de decenas de mujeres que se abrieron ante mí, y de aquel único hombre cuya historia conozco. Todas ustedes alimentaron mi vida dotándome de herramientas para seguir creciendo y mejorando mi existencia. Porque del dolor también se sacan bellos aprendizajes. 

24.10.13

Poema a la Mujer


Soy hija de un pasado de mujeres que encendieron el fuego

Que regaron la tierra con su sangre
Que parieron con placer y nutrieron con sus tetas
Soy hija de los hombres que honraban el vientre de mis abuelas
Y nos sabían serpientes, lobas, hermosas

Soy hija de las mujeres-bosque
Que corrían desnudas por la tierra mojada
Y mojaban sus vientres con ella
Soy hija de las mujeres-madre
Que amaban a los árboles como a sus hij@s
Y ofrecían su cuerpo como alimento

Soy la mujer que recuerda
Soy la mujer que corre desnuda por el bosque
La loba
La que se arranca la ropa
Y se da cuenta de que también respira por el coño
Y por los brazos
Y por los pies
Y por el pecho
Y que la ropa es la red, la trampa!

Soy la que sabe que la tierra cura
Y abre las piernas y se cura con ella
Ungüento sagrado

Mujer sagrada

Mujer de luz
Mujer de sombra

Diosa de la muerte y de la vida

Que lleva en su vientre el recuerdo

Recuerda en tu vientre, mujer
Recuerda en tu vientre
Recuerda en tu vientre

Y enciende la hoguera
. 
Fuente: Facebook- Viajamor, Elena Alonso

25.6.13

Mujer 8: Documental "Miss escaparate"

Les dejo a continuación un documental muy interesante sobre el "maltrato" que los medios de comunicación infringen sobre la mujer. Es otra buena oportunidad para reflexionar sobre nosotras mismas, y observar de qué manera los medios de comunicación, los libros, los sistemas educativos y los patrones culturales marcan  y limitan,  o expanden nuestra libertad y bienestar personal. 




4.6.13

Mujer 6: Cuentos que nos sanan



No quería permitirme cerrar este periodo dedicado a la  Mujer, sin comentar la aportación tan enriquecedora y transformadora, que Clarissa Pinkola ha supuesto para mí, y sé que también para otras muchísimas mujeres.


Hace quizás más de una década, mi madre comenzó a hablarme de una mujer que escribía sobre los cuentos, que hablaba de la mujer salvaje y de lobos, me decía también que leerla cambiaría mi visión sobre mi misma. Después de mi madre, fueron otras muchas mujeres,  quienes siguieron recordándome la existencia de alguien que había escrito un libro maravilloso, el cual de no ser leído, significaría mantenerme voluntariamente en la ignorancia sobre el  poder intrínseco de toda  mujer.




Tanto insistieron y por tantos frentes, que finalmente agarré el libro de la tal Clarissa y comencé a leerlo. Me resultó tedioso; “¡Qué le ven a este libro!”, pensé. Insistí una y otra vez, pero ni modo. Con los años se dieron las circunstancias perfectas para el reencuentro. Me encontraba agotada emocionalmente, sentada en un aeropuerto con 13 horas por delante. Regresaba a casa tras un frustrado intento de reencontrarme conmigo misma. Llevaba varios años andando tras mi sombra por diversos países, y aún me sentía perdida, quizás más que cuando comencé a buscarme. Además, en esas fechas andaba arrastrando el dolor de mi vuelta de México.  Una aventura universitaria que había concluido pero que prometía seguir,  un país que abandoné voluntariamente dejando atrás un sorprendente amor,  por no ser lo suficientemente valiente. Mis miedos unidos a la muerte repentina y trágica, de un gran compañero de juegos de la infancia, alimentaron la lista de razones por las que partir,  y así  salí huyendo hacia mi hogar, un hogar que estaba solo en mis sueños.

Intento tras intento de encontrarme, de sentirme plena, Viva, todos frustrados. 

Estaba rendida, había intentado todo lo que estaba en mi mano y más, pero andaba a ciegas y dando tropiezos por rincones del Mundo. Me llegaban cosas y personas maravillosas y no lograba disfrutarlas, no las aprecié.  Lo intenté en Inglaterra, en México, en Madrid.... Salí huyendo del infierno de cemento y humo en el que se habían convertido algunas ciudades, y comencé la búsqueda de caminos más naturales y sanos, pero tampoco ahí encontré nada. 


Dónde , dónde..... dónde!!!!!!!


Viajaba y trabajaba, descansaba lo justo. No me rendía, pero estaba errada, buscaba fuera, fuera de mí. Hasta que me cansé, caí rendida. Mi cuerpo gritaba, mi mente me atormentaba. Era el momento de parar, de reflexionar, de sentir. 

Mi reencuentro con Clarissa tuvo lugar durante las últimas horas de un de esos viajes.  Yo, con mi mochila como única compañera, y ya sin casi nada de dinero, ni esperanzas.




Tenía ganas de vivir aventuras, de fluir con la vida, pero las cosas no me salían bien y sola, era muy difícil, por eso volví a casa. 

Volviendo al aeropuerto. Era temprano, aún había quienes tomaban el desayuno. Miré el dinero que tenía en el bolsillo y me pregunté si no era mejor invertir una parte en algún libro y otra en la comida para las restantes 13 horas...

Encontré un  kiosko de esos que tienen de todo, allí estaba “El Libro”, allí estaba esa portada azul con dos mujeres corriendo con los pechos medio descubiertos. Me lo pensé dos veces pero, no podía dejar escapar el encuentro, tenía infinidad de horas antes de tomar el avión de vuelta a casa, y necesitaba un estímulo para levantar cabeza. Quería encontrar una explicación a lo que me estaba pasando. “¡Por qué no estoy bien en ningún lugar, por qué nada me convence, ¿dónde está la alegría de vivir, dónde la motivación, dónde dejé olvidada la pasión! por qué me complico tanto la vida!


No me pude leer el libro completo desde luego, ni tan siquiera me leí un cuarto. Tan solo lo abrí instintivamente y comencé a leer uno de sus cuentos y su posterior análisis, luego leí otro y ya dediqué el resto del tiempo a reflexionar. No recuerdo las reflexiones, simplemente guardo en mi memoria la sensación de asombro, el impacto que me causó y que hizo que no volviera a tocar dicho libro hasta hace pocos meses. 



No encontraba sentido a nada, esa era mi sino en aquel momento. Pero con el tiempo, ese día, esas horas de reflexión en el aeropuerto, dieron su fruto. 

Hace poco pues,  agarré entre mis manos de nuevo "Mujeres que corren con lobos", y me lo leí desde la primera hasta la última página, con verdadera devoción. Presté muchísima atención a cada palabra, a cada hecho y ahí fue cuando comencé a comprender y a modificar mi conducta. Me sentí tan reflejada que me era inevitable comprender a las protagonistas de los cuentos, los símbolos, las experiencias. Comprendí que la clave está en observarme, permitirme sentir, permitirme ser y respetarme, sobre todo respetar quien verdaderamente soy y no lo que creí ser. Es un trabajo arduo, constante. A veces caigo en la desidia, en la inercia, pero vuelvo una y otra vez a recordarme. 

Las primeras ocasiones en las que tomé en mis manos este gran texto, yo no estaba preparada, o quizás no quería ver lo que su contenido me mostraba, necesité tiempo para encararme ante mi propia realidad y también para  digerir.

Esta última vez,  quizás hace 3 meses que lo acabé, sí fue impactante, penetrante y transformador. Las ocasiones anteriores quizás también lo fueron, pero de un modo más superficial, no quería plantearme ciertas cosas de las que  Clarisa escribía. Esta vez lo hice con calor, sabía que no iba a leer simples cuentos sino que iba a encontrarme conmigo misma, cara a cara con mi sombra y mi luz. 

Estaba deseando escucharla, leerla, conocer esos mensajes ocultos, ese simbolismo transmitido de generación en generación que se me había pasado por alto. Tomé el libro como lo que es, un libro, pero lo leí como si fuera  un mapa sobre mi persona, un mapa que tendría que descifrar observando mi propia vida, mis hábitos, el modo en el que me trato, la manera en que hablo de mi misma o los juicios que lanzo sobre mi persona, observé cómo me relaciono conmigo, con mis amigas, con los hombres. 

Me preguntaba si yo podría ser una verdadera mujer salvaje, antes no lo sabía, ahora tengo claro que no es que pueda serlo, simplemente lo soy.







28.5.13

Mujer 5: Féminas que inspiran




"Las mujeres constituyen la mitad de la población en todos los países. Apartar a las mujeres y excluirlas de la participación en la vida política, social, económica y cultural significaría, de hecho, tanto como privar a la población de cualquier comunidad de la mitad de sus capacidades". -Shirin Ebadi, abogada y activista iraní. 


A lo largo de mi vida he sentido una gran curiosidad por aquellas mujeres que se escondían tras los libros de historia. Recuerdo cuando aún estaba en el colegio y nos mandaron a hacer un trabajo sobre "mujeres en la literatura española", me fue muy complicado encontrar nombres. Consultando con la maestra nos aclaró que muchas se escondían tras seudónimos, que no era sencillo pero que podríamos encontrar cientos de mujeres que por cuestiones socio políticas o religiosas se hacían llamar Manuel, José o quien sabe qué. Eso me animó a profundizar en el por qué de nuestra clandestinidad a lo largo de los siglos de patriarcado y me llevo a descubrir infinidad de mitos, leyendas, cuentos y biografías sobre mujeres espléndidas e inspiradoras. 

La primera mujer que en aquel entonces captó mi atención fue Ceclia Böhl de Faber, cuyo seudónimo fue Fernán Caballero, aunque también escribió bajo el nombre  de Corina. No es que me gustase su obra la verdad, pero me apasionaba la idea de una vida de escritora clandestina. 

A medida que ha pasado el tiempo se ha  incrementado mi curiosidad y admiración por las mujeres que han hecho historia. Llamaron y llaman mi atención,  esas mujeres que teniendo origen humilde vivieron con  pasión y autenticidad y  lograron cambios profundos en la sociedad, cambios que nos han afectado positivamente,  tanto a las mujeres de su época como a quienes hemos nacido con posterioridad. Hubieron otras tantas revolucionarias y atrevidas,  provenientes de los ambientes más refinados, que también me inspiran y fascinanan con sus creaciones y atrevimientos. 



A continuación hago una pequeña reseña sobre esas maravillosas, apasionadas, carismáticas, valientes y auténticas mujeres,  que desde sus hogares algunas y a través del Mundo otras, han influenciado positivamente mi vida. Hay otras cientos de ellas, pero dejo aquí a las que más presencia tienen en mi vida. 



Wangari Maathai, (Kenia 1940- 2011)


Tendría 16 años apróximadamente cuando la descubrí. Me fascinó leer su biografía y algunos de sus artículos. Conocer las dificultades a las que se vio sometida desde su nacimiento por ser nativa en Kenia, las condiciones socio políticas de su país así como la repentina suerte que tuvo al ser becada para estudiar en Estados Unidos, el mensaje que me llegó en ese momento de dificultad en mi vida era que sí se podía, que pasase lo que pasase a mi alrededor  había gente aún en peores condiciones que eran valientes, tenaces y que lograron no solo mejorar sus vidas sino además, cambiar el Mundo. Porque Wangari a pesar de las dificultades  logró cambiar la situación de infinidad de personas en Kenia y en el Planeta, y nos regaló el ejemplo e inspiración del Movimiento del Cinturón Verde. Fue una mujer fascinante. 


Frida Kahlo, (México 1907 - 1954)



Fuerte, clara, rebelde, me habría encantado conocerla y compartir horas de charlas, sueños y fiestas en la Casa Azul con ella,  o en cualquier otro rincón de mi amado México. Cada vez que escuchaba o leía sobre ella me alucinaba más. Su vida "bohemia", la fortaleza mostrada para salir adelante a pesar de las consecuencias físicas tras el accidente de tráfico, la apertura de su mente y el amor propio que le llevaron a concebir la realidad como algo indeterminado y  abierto.  No se ciñó a las normas, no se dejó encadenar por la sociedad machista  y asfixiante en la que vivía, sino que abrió su mente y su corazón a la experimentación, a la Vida. Formó parte del México bullicioso y colorido, aportando con su vida ideas, posturas, ejemplos que han marcado un antes y un después. 

Paseé por Coyoacán, me paré ante los muros de su casa y quise percibir su esencia paseando por su jardín, sentándome donde ella se sentó y sintiendo su espíritu aún vivo entre aquellos muros, pero las puertas estaban cerradas en ese momento. Aún sueño con atravesar esa puerta, y percibir la magia de ese rincón, porque te aseguro, esos rincones coloridos inspiran, como me inspiró el simple hecho de estar en Coyoacán. 


Malinalli Tenépalt, (México, 1502-1529)


La Malinche,  esclava y amante de Hernán Cortés. La que traicionó a su pueblo por servir al Conquistador castellano sirvéndole como  traductora y asesora. 

Mujer apasionada que se debatió entre dos mundos, según se recoge en diversos textos realizo un papel fundamental en el primer periodo de la conquista, sus habilidades lingüísticas - dominaba 3 idiomas, nahualt, maya y español- unidas a los conocimientos de la cultura local   facilitó el dominio de los colonos sobre la población del Nuevo Mundo. 

Odiada por los nativos aún en la actualidad, y prácticamente desconocida para el resto de la humanidad. 

Tras leer el libro "La Maliche" de Laura Esquivel, quedé enamorada de su historia. Te invito a leerla para que quizás te dejes caer tú también en sus brazos. 



Hildegard von Bingen, (Alemania 1098 - 1179)


"La mujer de las nueve lunas", una vez más ha sido mi afición a la lectura lo que me ha acercado a la realidad de un "personaje histórico" de tanta importancia. 

Hildegard, la Síbila del Rin, Abadesa del primer convento de mujeres fundado durante la Baja Edad Media, considerada una de las mujeres más influyentes de su época. Polifacética, de gran corazón y coraje, marcó la diferencia dentro de la Iglesia defendiendo los derechos de las mujeres y abriendonos puertas andes vedadas para nosotras. 






Existen otras muchas mujeres que me han inspirado  pasión, alegría, fuerza y que incluso, han sido fundamentales  en momentos críticos de mi vida, pues de su ejemplo he sacado  el valor necesario para seguir adelante. Hay quienes con su música me han embelesado, quienes con sus fotografías me han emocionado y quienes con sus historias me han llenado de vida y esperanzas. Gracias a todas ellas, algunas reconocidas internacionalmente, otras conocidas en sus casas, pero todas importantes para mí. Me siento afortunada de Ser mujer.


"Cada vez que una mujer da un paso, todas avanzamos"




21.5.13

Mujer 4: Confía

Tras milenios de patriarcado, las cuentas indican que siete mil años apróximadamente, las mujeres hemos sido heridas en multitud de formas, ahora es el momento de recuperar la confianza en nosotras mismas y sanar las heridas que nos han infligido y aquellas que nosotras mismas, por acción u omisión, nos hemos causado. 

Cuando comencemos a confiar en nosotras mismas, comenzaremos a derribar las barreras que nos separan de nuestra propia sanación  y desarrollo. 

Pero qué significa para ti confiar en tu potencial, en tus capacidades. ¿Qué no has sido capaz de hacer por no confiar en tí¿!. ¿Se trata de una conversación pendiente, un curso, una hoja en blanco¿! ¿Se trata quizás de dejar de hacer¿!

Confía en ti y la vida te facilitará el camino. Simplemente te paciencia, observa, respira, permítete






7.5.13

Mujer 2: El Clítoris ese gran desconocido





Este vídeo - documental es una invitación a conocer mejor nuestro cuerpo y adentrarnos en la sabiduría femenina que tantas veces nos ha sido vedada. 

1.5.13

Mujer 1: La Luna en ti


MAYO MES DE LA MUJER CONSCIENTE 

El mes de mayo está dedicado a profundizar en el conocimiento de la mujer en este blog, por ello voy a realizar una serie de publicaciones, a través de las cuales podremos ir sumergiéndonos, desde diversas perspectivas y disciplinas, en esas realidades diversas que conforman "lo femenino". 



Para conocer más profundamente sobre la feminidad recomiendo el siguiente Blog 

EDUSO 2025

Para aquellas personas que tengan interés, les falte tiempo o les sobre desmotivación para leerse ciertos temas, les dejo las grabaciones ...